Mumonkan XIV: Nansen corta un gato en dos.

En la época Tang vivía en el monte Nan Chuan un famoso sacerdote: Pu Yuan, llamado también Nan Chuan (Nansen en japonés) por el nombre de la montaña. Un día que todos los monjes habían ido a segar al monte, un pequeño gato hizo su aparición en el desierto y tranquilo templo. Fue un acontecimiento. Todo el mundo corría detrás del gato. Lo atraparon. Pero luego hubo una disputa entre los monjes de los edificios Este y Oeste: se trataba de saber quién se quedaría con el gatito para cuidarlo. Visto lo cual, el Padre Nansen cogió al gato por la piel del cuello, apoyó la hoz en su garganta y dijo: «Si alguno de vosotros puede pronunciar la palabra, el gato está salvado; si no, morirá.» Nadie pudo responder y el Padre Nansen mató al animal en el acto.

A la noche llegó Joshu, el primero de los discípulos. El Prior le contó lo ocurrido y le preguntó qué pensaba de ello. Joshu, sin pensárselo un segundo, se quitó las sandalias, se las puso sobre la cabeza y se fue.

El Padre Nansen se deshizo en lamentaciones: «¡Ah, sólo con que hoy hubieses estado tú aquí! ¡El gatito se habría salvado… !»